¡Cuidado con el pasaporte!
Es la advertencia que lanza el nuevo trabajo de Adela Picón.
'Pass auf!' es un proyecto de arte público en torno al tema de las
naturalizaciones en Suiza, país donde reside las artista española desde
1992. 1.200 personas han participado en este proyecto interactivo que
"va más allá de la
política".
¿Qué cualidades determinan la integridad de un ciudadano? ¿Ser
fumador, cinéfilo o deportista son factores decisivos para otorgar o retirar la
nacionalidad helvética? ¿Qué características necesita reunir un individuo para
ser digno del preciado pasaporte rojo con la cruz blanca?
A estos interrogantes quería dar respuesta el proyecto interactivo 'Pass auf!', de Adela
Picón. Con la colaboración de su marido, Mauro Abbühl, la artista española
desarrolló una página Web (www.passauf.ch) que invitaba a toda persona
interesada no sólo a solicitar el pasaporte suizo, sino también a votar las
candidaturas ajenas. Incluso cabía la posibilidad de retirar la nacionalidad
helvética a quienes no la merecían.
Obviamente, estamos hablando de
'pasaportes virtuales', de un proyecto artístico concebido como un 'juego', al
que se prestaron 1.200 personas a lo largo de cinco meses. Una participación
"fantástica en un proyecto de arte", se felicita la artista.
Perfiles en forma de pictogramas
El título "me salió redondo". 'Pass auf!' significa en alemán
"tener cuidado y al mismo tiempo abrir el pasaporte", y "trata un tema muy
actual en Suiza, que es el de la naturalización".
En la forma, el proyecto está inspirado en los concursos televisivos, tan en boga, que invitan a
los espectadores a votar a su candidato favorito mediante el envío de un mensaje
SMS desde un teléfono móvil.
En el caso de 'Pass auf!' el medio elegido
fue Internet: La gente podía participar desde casa o acudiendo a la cabina de
voto instalada en el centro cultural PROGR de Berna.
Los internautas no
necesitaban desvelar su edad, dirección o nacionalidad para solicitar un
pasaporte suizo, pero sí "tenían que dar la cara" y enviar una foto tamaño
carnet.
Además, era obligatorio que respondieran a un cuestionario de 45
preguntas sobre sus hábitos y gustos: ¿Suele utilizar usted el transporte
público? ¿Le gusta bailar? ¿Compra habitualmente los productos de la línea
'M-Budget' de Migros?
Para garantizar el anonimato, las respuestas se
representaban en forma de pictogramas, que servían para identificar las
características que reunían los candidatos más votados.
Belén Couceiro
swissinfo, 4 de noviembre de 2005